
(...)Esa parte de mí que me pide que haga locuras se irá muriendo tan despacio que casi no me voy a dar cuenta, hasta que un día me miraré al espejo y veré a mi madre, y entonces este tiempo contigo me parecerá un hermoso sueño que tuvo otra persona. (...)
Hay cosas que descubrir, la cuestión es, ¿vale la pena conocerlas? (...) empecé también a sentir miedo del paso del tiempo, porque cuando una amistad es tan íntima y tan bonita, siempre cabe la posibilidad de que no dure para siempre (...)